


Un tesoro entre las colinas, defendido por un castillo
Montegalda ha sido llamada antiguamente Mons Gaudii, monte para gozar y alegre, esto explica por qué algunos personajes ilustres, como Antonio Fogazzaro, decidieron vivir allí. Entre las tierras de Vicenza y de Padua, ubicado a los pies de un grupo de colinas aislado por las Colinas Euganeas y las Béricas, Montegalda es un pequeño pueblo entre antiguas casonas y bosques, cofre de tesoros arquitectónicos y naturales. Entre misterio y tradición Montegalda acoge siete colinas y siete iglesias, pero el verdadero símbolo del pueblo es la Villa Grimani-Marcello-Sorlini, el castillo medieval de Montegalda que ha sido el centro de tantas contiendas y que se encuentra nominado desde el año 1176. Montegalda evoca, además, los gustos genuinos de la comida. La agricultura se especializa principalmente en el cultivo de viñas para vinos clásicos.